Filed under: Opinión
Basta solo con caminar por las calles aledañas a la iglesia de San Rafael para percatarse del incremento de taxistas informales o “piratas” en nuestro pueblo (yo que me traslado a otros pueblos y a la capital no he visto nada parecido).
Más allá de las consabidas prédicas en contra y a favor de los “piratas”, creo que es importante sopesar el fenómeno con detenimiento para dilucidar sus causas y consecuencias. Desde que fui chocado y tuve que convertirme en usuario de taxis y buses, he constatado las diferencias entre uno y otro servicio.
Los formales tienen seguro y unidades en mejor estado (aunque en muchos casos son estufas rojas con rótulo). Los informales operan al margen de la ley y usualmente uno no entiende cómo pasaron la revisión técnica, pero sus precios son notablemente más accesibles. Tengo que reconocer que en la disyuntiva de cuál servicio usar siempre privilegio a los piratas. En momentos en que la situación económica se ha vuelvo difícil, son una opción conveniente.
Muchos de ellos se han organizado y ofrecen servicio donde y cuando los “legales” no lo hacen. La conveniencia de que existan tantos operando al margen de cualquier regulación en San Rafael es motivo de otro comentario.
No Comments Yet so far
Leave a comment
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>